Sonrisas que Dan Vida nació pequeño, pero con un propósito enorme.
Lo que comenzó de la mano de Ana Sánchez Rebollo, nuestra presidenta, como un proyecto personal, fue creciendo poco a poco hasta convertirse en una asociación construida sobre la solidaridad, el compromiso y, sobre todo, las personas.
El camino llevó a María Sáez García, actual vicepresidenta, a asumir la gestión administrativa y formar parte de la consolidación de Sonrisas que dan Vida como asociación. A su lado, Sergio del Álamo, tesorero y compañero de vida de Ana, completó el equipo fundador.
Pero Sonrisas que dan Vida nunca ha sido solo quienes aparecen en su estructura. Es también el cariño y la entrega de nuestro voluntariado: Victoria Rebollo, Nuncy y Conchi, que aportan su tiempo y dedicación de manera totalmente altruista. Es el alma solidaria y trabajo incansable de Estrella Valentín-Fernández Fernández, fundamental para conseguir colaboraciones y hacer posibles muchas de nuestras iniciativas y premios solidarios. Y es también Lucía Díaz del Guante Valentín-Fernández, al frente de la comunicación y las redes sociales, ayudándonos a seguir creciendo y conectando con nuevas formas de llegar a las personas.
Cada una aporta algo diferente, pero todas compartimos lo mismo: la voluntad de sumar, de ayudar y de hacer que este proyecto llegue cada vez más lejos.
“Solos podemos hacer muy poco; juntos podemos hacer mucho.”
— Helen Keller
Porque si algo define a Sonrisas que Dan Vida es que ninguna persona construye un proyecto así sola. Son las pequeñas aportaciones de cada uno las que, juntas, terminan dando forma a algo mucho más grande.
Somos un equipo. Una familia. Somos Sonrisas que Dan Vida.
